Nadadoras del campeonato: Budapest 2017

Sarah Sjostrom (SWE)

La velocista femenina por excelencia. La sueca es la reina de hielo en la piscina. Con cada movimiento de brazos deja congeladas a sus rivales, y ya, si pone el turbo con las piernas, es, simplemente, una estela que se aleja de cuantos la rodean.

Sarah ha cosechado oro tras oro un campeonato más. Únicamente, el 100 libre se le clavó como una astilla incómoda. Se quedó con la miel en los labios y tuvo que conformarse con la plata. Poco premio para una tirana firme e implacable en las distancias cortas. Tres oros y dos récords del mundo avalan su dictadura.

Katie Ledecky (USA)

El fondo es lo suyo. Raro es ver caer a la estadounidense en las pruebas de resistencia y, aunque la italiana Federica Pellegrini consiguió tumbarla en el 200, en el resto lo ha bordado.

Su superioridad en el 1500 rozó lo insultante y en el 800 y 400 tuvo una marcha, dos o incluso tres por encima del resto. Una vez más se mostró, posiblemente, como la nadadora (tanto en categoría masculina como femenina) más dominante de la competición. Su legado será enorme pues su leyenda ya es majestuosa y aún no ha terminado.

Mireia Belmonte (ESP)

No es por barrer para casa, es que Mireia se lo merece. Un oro en el 200 mariposa y otras dos medallas (plata en el 1500 y en el 400 estilos) lo reivindican. No es una nadadora que domine por completo en sus pruebas, ni mucho menos, pero contrasta esto con la perfecta estrategia y clase en los instantes decisivos. Su trabajo es encomiable y ha catapultado su nombre a la élite de la natación. Es de las mejores del mundo y cada campeonato lo deja claro. El gran icono de la natación española.

Yuliya Efimova (RUS)

Un oro y un par de medallas para la rusa. Gran campeonato el suyo reivindicando su calidad en la braza. El pasado verano pasó un mal trago en Río al ser abucheada por el público debido a unos temas relacionados con el dopaje, incluso acabó  llorando al subir al pódium, pero ahora, en Budapest, un año después, ha vuelto a sonreír en la piscina como hacía tiempo que no la veíamos. Además, pareció sellar la paz con su eterna rival, Lilly King, con un abrazo nada más acabar la prueba del 50 braza.

efimova
Efimova/Página oficial de la FINA

Katinka Hosszu (HUN)

La nadadora total. En casa y ante su gente, Hosszu, no defraudó. Una vez más se llevó el 200 y el 400 estilos con asombrosa superioridad. Controla todos los registros y no encuentra oponente capaz de hacerle sombra. Dos oros, y un par más de medallas bañadas en otros metales, sellan su gran papel. Parece que su época más gloriosa ya pasó pero sigue brillando con una luz inigualable. Un auténtico referente de la natación.

Kylie Masse (CAN)

Su récord del mundo en el 100 espalda (58.10), como quien no quiere la cosa, vale por un campeonato más que aceptable. Su medalla de oro en el pódium certificaba aquel registro que quedará para los libros. Un talento descomunal que ha despuntado en Budapest. 21 años tiene la gran realidad de la espalda canadiense y mundial. ¿Hasta dónde será capaz de llegar? El tiempo nos lo dirá.

Lilly King (USA)

La bracista de la competición. En su particular duelo con Efimova, se impuso gracias a sus dos oros, por uno de la rusa. Tremenda su fuerza en los primeros metros de cada carrera. Un auténtico prodigio que no deja de recolectar preseas. El presente es suyo pero el futuro más inmediato también. Joven y voraz. Una ganadora nata. Si aprende a regularse mejor en el 200 puede completar el trío de la braza.

Simone Manuel (USA)

La bala norteamericana. La atleta estadounidense ha dado un recital de velocidad en la piscina. Su oro en el 100 libre fue increíble, más teniendo en cuenta que derrotó a Sjostrom en la prueba. Ya estaba ubicada entre las grandes nadadoras en distancias cortas del mundo, pero tras Budapest ha dado otro pasito hacia la cima. Puede que no sea la más rápida, pero compite como ninguna en los eventos más importantes. Apuesten por ella siempre que tengan la oportunidad, pero siempre que jueguen con responsabilidad.

Emily Seebohm (AUS)

¿Se acuerdan de cuando, con tan solo 14 años, la australiana era toda una promesa? Pues ahora, 11 años después, con 25, es una de las realidades más importantes en la espalda femenina. Otro gran campeonato para ella, cuajando un buen resultado en todas las pruebas, en especial en el 200 espalda donde se encargó de colgarse el oro tras una carrera formidable. Cuando se trata de llegar en forma a las grandes citas no suele fallar.

Federica Pellegrini (ITA)

No pasan los años por la italiana. La plusmarquista mundial en el 200 libre demostró que sigue estando apta para la guerra. A su lado llevaba al monstruo más temido de la competición, Katie Ledecky, pero ello no le impidió aguantar el pulso echado por la estadounidense, e incluso ponerla en jaque.

Una proeza casi de cuento de hadas al principio del evento que termino haciéndose realidad. Pellegrini derrotaba a Ledecky y se volvía a subir al primer escalón del pódium en su prueba favorita. La italiana y su secreto de la eterna juventud.

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